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Actualmente el municipio de Sayalonga se encuentra en una dinámica muy positiva
en cuanto crecimiento poblacional. Su crecimiento en parte se debe a los hechos comentados
anteriormente relativos a su ubicación espacial que la hacen estar bastante bien situada
y por tanto en relación con los procesos demográficos que son característicos de la
Costa del Sol, con fuertes subidas de población debido al desarrollo turístico.
Sin embargo este proceso que se produce hoy en día supone un punto de inflexión
en comparación con el proceso de continuado decrecimiento que se producía en la población
y la zona desde principios de la década de los 60. Sayalonga pasó de más de 1.500 habitantes
en 1960 a rondar los 1.000 habitantes en la década de los 80. La perdida tan considerable
de población se debió principalmente a la decadencia de la agricultura tradicional,
que cada vez iba perdiendo terreno así como a la existencia de otras oportunidades
de trabajo como eran la emigración. Muchos de los habitantes de Sayalonga emigraron a
otras zonas de España así como del extranjero, Suiza, Francia o Alemania fueron el destino
de muchos de nuestros vecinos.
Esta dinámica comenzó a cambiar a principio de los años 90 debido sobre todo a la
agricultura de regadío, a la construcción y últimamente al turismo. Estos factores
lograron frenar el importante proceso de emigración que hasta la fecha se estaba
produciendo y que amenazaba con dejar semivacío un pueblo que se encontraba tan cerca
de una zona con una clara tendencia ascendente.
Sin embargo como comentamos a principio de la década de los 90 la dinámica comienza
a cambiar y es gracias al PRIMER PLAN DE EMPLEO DE SAYALONGA, puesto en marcha en 1.996
cuando la situación comienza a cambiar totalmente. Este primer de Empleo supuso la
contratación de un Agente de Empleo y Desarrollo local en un primer momento y un segundo
en 1.998 mancomunado con Archez y Arenas. Gracias a este plan de Empleo se ha conseguido
dar una oportunidad a los habitantes de Sayalonga de poder ejercer una actividad en su
localidad y por tanto no tener que marcharse.
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